ESPACIO

Una de las temáticas más relevantes en la historia del arte ha sido el estudio del espacio. Se han alcanzado grandes revoluciones como la perspectiva, la cual permitió la representación en tres dimensiones lineales, superando una visión medieval de tan solo dos. En el momento en que los artistas abandonan la búsqueda de la mimesis con la naturaleza y los físicos conciben el universo como curvo, las vanguardias introdujeron el concepto de la cuarta dimensión: espacio-tiempo en el arte moderno.

La teoría física de las cuerdas presume que el espacio puede ser diez, once o veintiséis dimensiones adicionales. Ante esta conjetura, imaginar la inclusión de otras dimensiones en un medio bidimensional como lo es la pintura, representa un reto fascinante. Observando las ciudades, el cubo se manifiesta como su matriz. Ante la línea recta, la curva adquiere un significado relevante; es la esencia mínima de la vibración, estado natural del universo. La propuesta reflexiona sobre el equilibrio de la geometría en un espacio multidimensional que se contrae y se expande, conciliando estructuras lineales con formas orgánicas. Cada fragmento es un estudio al óleo con la paleta blanco Titanio, negro Marfil y pardo Van Dyck.